Tarta Red Velvet para San Valentín

Pensando en una elaboración que encajará con el 14 de febrero, el día de San Valentín y de los enamorados, lo primero que me vino a la cabeza fue la tarta “red velvet”. Dulzura, color rojo intenso, delicadeza o suavidad parece que combinan a la perfección con un día que sugiere amor, cariño y pasión. Así que vamos con ella.

Red velvet, terciopelo rojo. Un clásico de la repostería. Podemos encontrar la red velvet en formato tarta, magdalena, galleta e incluso como bebida. Si echamos un vistazo a la historia de esta tarta nos encontraremos con todo un serial tipo telenovela, con innumerables historias, transformaciones y campañas de márquetin o promoción que fueron transformando tanto sus ingredientes como su popularidad.

El término “tarta velvet o velvel cake” lo encontramos por primera vez en el siglo XIX, cuando los pasteleros de la época comenzaron a usar cacao en polvo para mejorar la textura de sus bizcochos y conseguir una miga más fina y aterciopelada y crearon los conocidos como “pasteles del diablo o devil´s food cakes”. Ya a inicios del XX, descubrieron que el cacao en polvo sin procesar reacciona con la acidez de ingredientes como el suero de leche o el vinagre y reforzaba la intensidad del tono rojizo natural del bizcocho, aunque en esa época esta tarta tenía tonos más parecidos a los caobas.

Un hotel de Nueva York, el Waldorf-Astoria, la lanzó a la fama. Hay mitos que cuentan que, una clienta del hotel, pidió la receta y el hotel se la facilitó, pero le cobró una suma exorbitante por ella. La clienta, como venganza, difundió esta exclusiva receta por el mundo.

La versión actual y tan roja de esta tarta se debe a un tema puramente comercial ya que, durante la Gran Depresión Americana, la empresa de colorantes “Adams Extract” comenzó a promover en anuncios y supermercados su colorante rojo y el extracto de vainilla con una receta de Red Velvet, momento a partir del cual el que el color rojo brillante se convierte en sello distintivo de este pastel. El cine también ayudó a su popularidad gracias a la película “Magnolia”

Para preparar el bizcocho

Precalentamos el horno a 180°C. Para todo en general pero mucho más para hacer bizcochos es importante que el horno esté a la temperatura adecuada cuando metemos dentro el producto. Y, para ello, hay que ponerlo a precalentar con tiempo suficiente, unos veinte minutos. Vamos a necesitar dos moldes de tarta o de bizcocho del mismo diámetro. De unos 20 centímetros de diámetro es una buena medida. Engrasamos estos moldes con mantequilla.

En un bol grande colamos o tamizamos la harina con un colador, al igual que el bicarbonato, el polvo de hornear, el cacao y la sal. Tamizamos todo y mezclamos en el mismo bol. En otro bol diferente cascamos y añadimos los huevos y el azúcar y batimos bien. Incorporamos el aceite y la vainilla e integramos bien junto con el huevo y el azúcar. Añadimos ahora el suero de mantequilla y el colorante rojo y mezclamos bien. Si no conseguimos suero de mantequilla podemos sustituirlo de esta forma: mezclamos 240 ml de leche con una cucharada de vinagre o de zumo de limón y lo dejamos reposar quince minutos. Usamos esta mezcla en lugar del suero de mantequilla). Añadimos ahora, poco a poco, en este bol los ingredientes secos del otro y vamos mezclando bien. Incorporamos el vinagre y mezclamos. Repartimos, a partes iguales, esta mezcla en los dos moldes engrasados. Horneamos veinticinco minutos y comprobamos si está bien cuajada. Dejamos enfriar.

Para preparar el glaseado o frosting

Habremos dejado la mantequilla a temperatura ambiente para que se ponga en modo pomada. La batimos junto con el azúcar glas hasta que tengamos una crema Añadimos el queso crema y la vainilla y montamos hasta que esté bien cremoso. Mantenemos en nevera hasta el montaje.

Las capas de la tarta

Podemos hacer las capas que queramos. Solo tenemos que hacer tantos bizcochos como capas queramos o cortar capa capa por la mitad en dos capas iguales. Colocamos una capa de bizcocho en un plato y cubrimos con una capa de frosting. Ponemos una segunda capa y hacemos lo mismo. Y así las capas que queramos, cubriendo también con el glaseado todo el contorno del bizcocho y la parte superior de la última capa. Decoramos con frutas del bosque o frutos rojos.

Ingredientes bizcocho

  • 250 g de harina de trigo
  • 300 g de azúcar
  • 1 cucharadita de bicarbonato
  • 1 cucharadita de impulsor (royal)
  • 1 cucharadita de cacao en polvo
  • ½ cucharadita de sal
  • 240 ml de suero de mantequilla
  • 2 huevos
  • 200 ml de aceite girasol
  • 1 cucharadita de vinagre
  • 1 cucharada de esencia de vainilla
  • 2 cucharadas de colorante rojo

 

Ingredientes glaseado o frosting

  • 250 g de crema de queso
  • 120 g de mantequilla
  • 200 g de azúcar glas
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • Frutos rojos para decorar

 

A tener en cuenta

  • Tiempo total de preparación: 60 minutos
  • Tiempo de cocinado: 40 minutos
  • Raciones: 12
  • Tipología de receta: postres
  • Coste: 15 €

Puedes ver esta receta en nuestra sección Cocino Divino de El Mundo de Valladolid

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