Solomillo con espárragos y verduras asadas

Estamos en plena temporada de espárragos blancos en Tudela de Duero, Valladolid y, aunque nos gustan mucho simplemente cocidos, también podemos aprovechar diferentes recetas para utilizarlos. Como esta que les proponemos en la que, junto a una carne y otras verduras, los cocinaremos en el horno.

Del espárrago nos comemos el brote o la yema, por eso su nombre deriva de un término griego “aspharagos”, originario a su vez del persa “asparag”, que significa “brote”. Es una planta de la que no se consume su parte aérea sino su parte subterránea, las yemas, que se conservan bajo tierra y se recogen justo antes de que asomen, para que el sol no les afecte y el espárrago sea blanco.

Requieren de una recolección manual, uno a uno, recorriendo los grandes surcos de las esparragueras, más altos que los surcos normales de otro tipo de plantaciones de huerta, precisamente porque las yemas necesitan mucha tierra encima para desarrollarse lo suficiente durante su crecimiento sin que llegue a darles el sol. El recolector recorre con paciencia esos inmensos campos que parecen creados con tiralíneas en los que se disponen las esparragueras y, con una paletilla, al ver asomar la punta del espárrago, orada la tierra de la esparraguera bajo esa yema para sacar el espárrago. Todo a golpe de riñón, todo de uno en uno, todo con mimo y cuidado para no estropear el producto. Inmediatamente después, vuelve a tapar el hueco dejado por el espárrago extraído para que la esparraguera pueda seguir produciendo yemas bajo tierra hasta mediados de junio.

Propiedades nutricionales

Nutritivamente es un producto extraordinario en muchos aspectos y muy bueno para la salud en general por sus propiedades y beneficios. Bajo valor calórico y diurético natural por su importante contenido en aminoácidos, por lo que se recomienda para la retención de líquidos o para regular el tránsito intestinal. También tiene propiedades antioxidantes, ayuda a reducir el colesterol y favorece la desaparición de azúcar en sangre. Tiene importantes cantidades de potasio, fósforo, fibra y ácido fólico, además de vitaminas A, B, C, E y K, esta última destacada en su ayuda al mantenimiento óptimo de los huesos.

A por nuestro asado

Precalentamos el horno a 180 grados. Vamos a utilizar la pieza entera de solomillo, sin cortarla. Los solomillos de cerdo suelen venir bastante limpios de grasa. Comprobamos la pieza y, si no fuera así, retiramos el exceso de grasa que pueda tener con un cuchillo. A continuación, salpimentamos bien el solomillo por todo su exterior. Ponemos una sartén, o una plancha, amplia y grande a fuego fuerte, incorporamos un poco de aceite de oliva en la zona donde vamos a poner el solomillo y lo ponemos sobre ella. Vamos a marcarlo o a dorarlo de la forma más rápida posible por todo su contorno. Para ello, lo ponemos bien estirado sobre la sartén y no lo movemos, lo dejamos ahí un par de minutos. Le damos la vuelta y hacemos la misma operación, Y así por los otros dos laterales. Para sellar la carne es necesario no darle muchas vueltas y dejar que se dore por cada lado sin moverla, de la forma más rápida posible.

En cuanto a las verduras, pelamos los espárragos con un pelador de zanahorias, quitando la capa superficial más fibrosa, desde la base de la yema hasta el final del tallo. Retiramos los dos últimos centímetros del tallo, que es una parte más dura. Cortamos en trozos. Lavamos los pimientos, retiramos semillas y cortamos en tiras. Lavamos los tomates y cortamos en trozos irregulares. Pelamos los ajos y cortamos en láminas. Ponemos un poco de aceite en una sartén, fuego intenso y añadimos todas las verduras para saltearlas a fuego intenso dos o tres minutos, que doren ligeramente por fuera. Pasado ese tiempo añadimos el pimentón, las hierbas aromáticas al gusto y el vino, y dejamos cocinar un minuto para que evapore el alcohol. Colocamos todo el contenido de la sartén en una fuente de horno y, sobre ella, el solomillo. Colocamos en la parte central del horno y cocinamos doce minutos, o un poco más si nos gusta más pasada la carne.

Sacamos del horno. Podemos hacer una crema con uno de los pimientos que nos sirva como base del plato. Para ello, en lo que el solomillo reposa sus jugos, ponemos el pimiento amarillo en un vaso de batidora y trituramos, añadiendo unas gotas de aceite poco a poco para que quede más cremoso. Colocamos esta crema de pimiento de fondo en la fuente, sobre ella el resto de verduras asadas, cortamos el solomillo en medallones para colocarlo por encima y salseamos con los jugos de carne y verduras de la bandeja.

Ingredientes

  • Un solomillo de cerdo
  • 8 espárragos blancos de Tudela de Duero
  • Un pimiento rojo
  • Un pimiento amarillo
  • Dos tomates
  • Seis dientes de ajo
  • 2 gr pimentón dulce
  • Tomillo, romero, eneldo
  • 150 ml de vino blanco
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta negra

 

A tener en cuenta

  • Tiempo total de preparación: 25 minutos
  • Tiempo de cocinado: 20 minutos
  • Raciones: 4
  • Tipología de receta: carnes
  • Coste: 18 €

Puedes ver esta receta en nuestra sección Cocino Divino de El Mundo de Valladolid

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