Roscón de Reyes para currárselo en casa

Esta pasada noche, como cada noche de cada 5 de enero, sus majestades los Reyes Magos han vuelto a visitar las casas, o al menos eso esperamos si es que se han portado bien durante el pasado año. En muchas de esas casas los Reyes habrán sido agasajados con leche, licores o alguna otra bebida y también con algún dulce, entre los que habrán abundado trocitos del roscón que lleva su nombre, del que hoy les proponemos esta receta. 

 

Ya les vamos adelantando que el roscón de reyes es una de esas elaboraciones que no son excesivamente complicadas, pero sí requieren de su tiempo, ya que necesitan pausas durante su preparación para una correcta fermentación de la masa. Vamos a proponerles hoy una receta en la que los tiempos de fermentación están reducidos al mínimo posible, para que tampoco se les hagan muy pesadas las esperas.

Antes de meter las manos en la masa, un poco de contexto. Por cierto ¿se han dado cuenta de que cada fiesta que tenemos en el calendario tiene asociada sus correspondientes elaboraciones dulces?…¡somos unos fenómenos y nos gusta cocinar y comer, como tiene que ser! (si estuviera escribiendo esto en WhatsApp, aquí remataría la frase con unos cuantos aplausos y cohetes a modo de vítores, incluso con alguna flamenca bailando, que redondea mucho la idea).

En el caso del día de Reyes Magos, lo más típico es el roscón. Pero si rebuscamos un poco en la historia de este dulce invernal descubriremos que su origen no tiene nada que ver ni con los Reyes Magos ni con motivo religioso alguno. Su génesis está en una fiesta pagana del siglo II a.C. en honor a Saturno, dios de cosechas y agricultura, “Las saturnales”. Después fue sufriendo numerosos cambios hasta llegar a nuestros días, pero no vamos a meternos a contar toda su historia porque así no arrancamos a prepararlo, y nos va a llevar un ratillo, así que vamos a ello.    

Preparación:

Con estas cantidades nos saldrá un roscón mediano. Si lo queremos más grande las vamos multiplicando. Lo primero es hacer lo que se conoce como esponja o masa madre, que es un fermento previo para ayudar a la masa y dotarla de olores y sabores especiales. Para ello, mezclamos y amasamos los ingredientes de la esponja, los 45 gramos de harina fuerza, los 25 de leche y 1 gramo de levadura fresca. Tapamos y que repose tres horas a temperatura ambiente. Podemos hacerlo también la noche anterior y, entonces, lo dejaríamos una hora a temperatura ambiente y luego lo meteríamos en la nevera.

Vamos con la masa del roscón. Para ello, primero ponemos la leche en un cazo y añadimos la rama de canela y las cáscaras de naranja y limón, lo llevamos a ebullición, apagamos el fuego y dejamos infusionar 15 minutos para que la leche absorba los aceites de los cítricos y el aroma de la canela. Después colamos y, cuando se haya templado, añadimos el agua de azahar, que es lo que le da el aroma característico a los roscones.

Por otro lado, en un bol mezclamos la masa madre desmenuzada en trocitos con la harina, levadura, sal, un poco de ralladura de limón y dos huevos y mezclamos todo. Vamos incorporando la leche, pero en distintos momentos según vamos amasando. Sacamos ya esta masa a una mesa y tras dos o tres minutos de reposo, amasamos suave otros dos minutos. Abrimos la masa, ponemos en el centro la mantequilla fría y vamos amasando para que se incorpore la grasa a la masa. Al principio se va a desligar la masa pero la mantequilla se irá absorbiendo. Amasar 10 minutos, tapar y dejar reposo dos horas a temperatura ambiente.

Tras este tiempo, amasamos con suavidad para sacar el gas de la masa, hacemos una bola, tapamos y 15 minutos de reposo para que pierda tensión. Entonces le damos forma de rosco, ponemos sobre papel de horno, pintamos bien con huevo, tapamos y dejamos reposar una hora y media para que complete la fermentación. Volvemos a pintar con huevo y ponemos encima fruta escarchada y azúcar. Horneamos a 180 grados con calor arriba y abajo y con ventilador si se tiene unos 15 o 20 minutos, vigilando el tostado porque ya se sabe que cada horno es distinto. Y ese es el roscón original, solo.  Luego ya cada uno o una le mete el relleno a gusto. Que los Reyes Magos les hayan traído lo que hayan pedido o deseado y que a todos nos traigan paz, igualdad y salud.

  • Ingredientes esponja o masa madre previa:
  • 45 gr harina fuerza
  • 25 gr leche
  • 1 gramo levadura fresca
  • Ingredientes roscón:
  • La esponja o masa madre preparada (70 gr)
  • 170 gr harina fuerza
  • 35 gr azúcar
  • 7 gr levadura fresca
  • 1 huevo
  • 60 gr leche
  • 1 palo de canela
  • Un par de tiras de piel de naranja y de limón
  • Media cucharada agua azahar
  • 30 gr mantequilla
  • 1 limón para rallar piel
  • 1 huevo batido para pintar
  • Pizca de sal
  • Fruta escarchada
  • 20 gr azúcar para decorar

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Puedes ver esta receta en nuestra sección Cocino Divino de El Mundo de Valladolid

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