Rigatoni a la puttanesca

La cocina italiana es una sinfonía de sabores simples y auténticos que evocan tradición, familia y pasión por la gastronomía. El rigatoni a la puttanesca no sólo es un plato lleno de sabor y carácter, sino también una ventana a la cultura popular italiana. Su combinación de ingredientes humildes pero poderosos lo convierten en un manjar accesible, nutritivo y repleto de historia.

Esta preparación que les proponemos hoy, la puttanesca, es considerada en Italia un plato de estos que a veces improvisamos, el típico plato de pasta que haces con pasta más con lo que tienes en la nevera, por lo que existen diferentes versiones, sobre una base siempre fija. Aunque el rigatoni no es la pasta más comúnmente utilizada por los italianos para mezclar con la salsa puttanesca, ya que utilizan más esta salsa con espaguetis o linguinis, los rigatoni no le van nada mal, ya que resaltan la intensidad del sabor y añaden una textura interesante.

La salsa puttanesca

La salsa puttanesca es una preparación originaria del sur de Italia, especialmente popular en la región de Campania y Lazio. Se trata de una combinación intensa de ingredientes salados y aromáticos que casa perfectamente con un tipo de pasta robusta como la que hemos elegido, el rigatoni. Su base es el tomate, al que se le agregan aceitunas negras, alcaparras, ajo, guindilla y anchoas, todo salteado en un generoso chorro de aceite de oliva. El resultado es una salsa intensa y sabrosa, con un equilibrio perfecto entre lo salado, lo ácido y lo picante.

El término “puttanesca” ha generado controversia y curiosidad por igual. Hay varias teorías sobre el origen de este nombre aunque todas hacen referencia al término “puttana”, que significa “prostituta” en italiano. La versión más popular sostiene que las prostitutas de Nápoles preparaban esta salsa porque era rápida, barata y con ingredientes que no requerían refrigeración. Otra teoría sugiere que era el plato improvisado con lo que tenían en la despensa para esos momentos en los que el trabajo era mucho y no tenían demasiado tiempo extra para preparar comidas. En todo caso, la salsa ha trascendido a todo esto y es un clásico de la cocina.

La salsa puttanesca tiene ingredientes interesantes a nivel nutricional. Por ejemplo, las aceitunas negras, ricas en grasas monoinsaturadas, especialmente ácido oleico, beneficioso para la salud cardiovascular, y también aportan vitamina E y antioxidantes. También las alcaparras, ricas en quercetina y otros antioxidantes que ayudan a reducir la inflamación. Las anchoas son fuente de proteínas, calcio, vitamina D y ácidos grasos omega-3 y, aunque su contenido en sodio es alto, también aportan mucho sabor sin necesidad de añadir más sal al conjunto del plato. No puede faltar en esta elaboración el ajo, que tiene propiedades antimicrobianas y puede ayudar a reducir la presión arterial y el colesterol. El tomate es uno de los ingredientes principales de la puttanesca y, como sabemos, es una fuente importante de licopeno, un antioxidante con potencial para combatir enfermedades cardiovasculares y ciertos tipos de cáncer. Por último, el toque picante con la guindilla, que nos aporta capsaicina, sustancia que puede estimular el metabolismo y mejorar la circulación.

Preparación

Lo primero es decidir si queremos comprar los rigatoni ya elaborados o si queremos hacerlos nosotros. Si queremos hacerlos, necesitaremos una máquina para estirar la pasta, un palito de madera para hacer pasta con agujero y una tablita estriada para hacer las marcas exteriores de este tipo de pasta. Para hacer la masa, en un cuenco grande mezclaremos la harina con los huevos y la sal. Mezclaremos primero con una cuchara y luego sacamos a mesa y amasamos a mano durante diez minutos. Hacemos una bola, la envolvemos en papel film y dejamos reposar nuestra pasta media hora. Después, estiramos la masa con la máquina hasta dejarla de dos milímetros, cortamos cuadrados de cinco por cinco centímetros y, cada uno de ellos, lo enrollamos en el palito de madera, giramos para cerrar y rematamos pasándolo por la tabla estriada para darles la forma.

Para la salsa, en una sartén o cazuela calentamos el aceite y añadimos el ajo y la guindilla picados y doramos ligeramente. Agregamos las anchoas muy picadas y removemos hasta que se disuelvan. Incorporamos el tomate (podemos añadir algún Cherry cortado al medio) y las aceitunas y alcaparras picadas. Cocinamos lento unos veinte minutos. Cocinamos los rigatoni en agua con sal, sacamos y mezclamos con la pasta, añadiendo un poco del agua de su cocción para dar textura a la salsa y poner al punto de textura deseado. Espolvoreamos perejil picado y pizca de pimienta negra molida.

Ingredientes

  • 400 gr de rigatoni
  • O, si queremos hacer la pasta nosotros usaremos 300 gr harina trigo 00, 3 huevos y 5 gr de sal
  • 40 gr aceite de oliva virgen extra
  • 3 dientes de ajo
  • 5 filetes de anchoas
  • 1 guindilla
  • 400 g de tomate natural triturado
  • 15 aceitunas negras
  • 20 alcaparras
  • Sal
  • Pimienta negra molida
  • Perejil fresco

 

A tener en cuenta

  • Tiempo total de preparación: 30 minutos (90 si hacemos la pasta fresca)
  • Tiempo de cocinado: 20 minutos
  • Raciones: 4
  • Tipología de receta: pasta
  • Coste: 12 €

Puedes ver esta receta en nuestra sección Cocino Divino de El Mundo de Valladolid

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