Mero al horno con patatas panaderas

Los pescados al horno sobre patatas deben estar presentes siempre en nuestras dietas. Primero, porque son relativamente fáciles de cocinar para obtener un buen resultado y, segundo, porque está buenísimo y es muy sano. Y, sin duda, cuando llegan las fechas navideñas, esta elaboración es un clásico en muchas de las mesas familiares. 

Les proponemos hoy una receta que es sencilla de elaborar y que no nos va a llevar mucho tiempo, como una hora y media en total. El que ven en la foto es un mero pequeño, pero para esta receta pueden utilizar el pescado blanco que más les guste.

¿Por qué las llamamos patatas panaderas?

Por si ustedes son de ésos a los que gusta pararse de vez en cuando a pensar el porqué de determinadas denominaciones de las cosas, a qué se debe que las llamemos así, les voy a contar lo de estas patatas. ¿Por qué las llamamos panaderas?

Quizá hayan oído hablar de la Marquesa de Parabere, que en realidad se llamaba María Mestayer, era una empresaria, escritora y gastrónoma que nació en Bilbao y murió ya hace más de 70 años. Pues bien, la conocían como Marquesa de Parabere y atesoró un gran prestigio por los estudios y escritos sobre cocina y gastronomía. Sin duda fue la mujer más destacada en este ámbito en España en la primera mitad del siglo XX. Una de sus obras, “La cocina completa”, publicada en 1933, es referencia como recetario clásico de la cocina española. Ya en la posguerra vendió miles y miles de ejemplares y, a día de hoy, es un libro que se sigue reeditando.

A lo que vamos. En este libro, la Marquesa de Parabere señala que las “patatas a la panadera” deben su nombre a que son patatas cocinadas en el horno. Como quiera que en aquella época los hornos no eran de uso corriente en las casas, y más bien eran los panaderos los que tenían hornos en sus tahonas, las patatas hechas al horno se denominaban precisamente así, “panaderas”. Además, la Marquesa añade que estas patatas cocinadas al horno suelen tener un corte en rodajas de un grosor ni demasiado fino ni excesivamente grueso, y que se utilizan para platos de pescado o de carne.

Pescado blanco y nutrición

Tanto los pescados blancos como los azules tienen grasa omega 3, una grasa más beneficiosa para el ser humano que la grasa animal. La diferencia entre blancos y azules es que un pescado blanco tiene entre un uno y un tres por ciento de grasa en su cuerpo y un pescado azul tiene entre un cinco y un quince por ciento.

Los pescados blancos, como la dorada, merluza, lubina, mero, besugo, rodaballo o corvina, tienen pocas calorías. Una ración de unos 100 gramos de un pescado blanco puede suponer sólo unas 115 calorías. Su porcentaje en proteína puede llegar hasta un 20 % y es una proteína muy rica en aminoácidos esenciales. En lo referente a minerales nos suponen un aporte bastante completo ya que tienen calcio, potasio, fósforo, yodo o cobre, y nos proporciona también buen aporte de vitaminas del grupo B. En resumen: los pescados blancos son un aliado para dietas saludables.

Elaboración del pescado

Ponemos a calentar el horno a 180 grados arriba y abajo y, mientras, preparamos la verdura. Vamos a cortar en juliana fina las cebolletas, en rodajas los tomates, en láminas los ajos y pelamos y cortamos las patatas en rodajas de un máximo de medio centímetro (si les gustan un poco más gordas, adelante).

Sobre una fuente de horno vamos a poner un poco de aceite, la cebolleta, las rodajas de tomate y los ajos. Ponemos punto de sal, un cacillo de caldo de pescado blanco y lo metemos al horno. Vamos a cocinarlo unos veinte minutos. Pasado ese tiempo, sacamos, movemos un poco estos ingredientes para que se mezclen y disponemos sobre ellos las rodajas de patata previamente salpimentadas. Incorporamos el vino blanco y metemos de nuevo al horno unos quince minutos. Abrimos y movemos un poco las patatas para evitar que se peguen e incorporamos el resto del caldo de pescado. Si vemos que antes de esos quince minutos en la bandeja hay poco caldo pues abrimos antes y metemos el caldo. Vamos a cocinar las patatas con las verduras otros quince minutos, vigilando si necesitan más caldo.

Salamos el pescado. Para hacer los pescados al horno tenemos dos opciones fundamentales: cocinarlo con el pescado limpio y entero o hacerlo con el pesado limpio y abierto. Sólo resta poner el pescado sobre toda esa cama de verduras y patatas y meter de nuevo la fuente al horno. Cerrado suelen ser unos veinte minutos por kilo de pescado. Abierto un poco menos, con unos trece o catorce minutos puede bastarnos, también según el punto del pescado que nos guste. Dejamos reposar un par de minutos y servimos una porción de pescado acompañada de abundante guarnición de patatas panaderas con verduras.  

Ingredientes

  • Un pescado blanco, mero en este caso
  • 4 patatas
  • 2 cebolletas
  • 3 tomates
  • 4 dientes de ajo
  • 200 ml caldo pescado (o agua)
  • 100 ml vino blanco
  • 20 ml Aceite oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta negra

Puedes ver esta receta en nuestra sección Cocino Divino de El Mundo de Valladolid

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