Crema de remolacha y lombarda con langostinos

Hoy nos vestimos de morado y nos ponemos en modo saludable. Elegimos dos verduras de temporada para elaborar una crema muy sabrosa y colorida. Unimos la remolacha roja y la lombarda por su similitud de color y rematamos con un marisco en brocheta que dará a nuestro plato un toque gourmet.

Remolacha roja, un superalimento

Quizá no es una de las hortalizas que más se cuelan en nuestra cesta de la compra, pero debería serlo, al menos si tenemos en cuenta todo lo que esta pequeña raíz puede aportar a nuestro organismo.

Fortalece, de forma general, nuestro sistema inmunitario, por su contenido extraordinario en vitamina A y vitamina C, nos echa una mano a la hora de disminuir la presión arterial, mejora nuestro rendimiento físico, es extraordinaria para combatir la anemia por su aporte en hierro, le va muy bien a nuestro sistema nervioso por su abundancia en vitamina B1 y B2, su alto contenido en calcio y potasio ayudan al cuidado de nuestros músculos, tiene propiedades antioxidantes y ayuda a prevenir el envejecimiento de nuestros sistemas, ayuda también a proteger el corazón y a controlar el colesterol y, además, tiene efectos diuréticos, por su alto contenido en fibra y nos ayuda en la regulación del tránsito intestinal. Vamos, lo dicho, un superalimento.

La lombarda

Febrero y marzo son los meses en los que la lombarda está en su mejor momento, en su temporada natural, aunque es una col que podemos encontrar durante todo el año. Se dice que ayuda a prevenir contra el cáncer.

Es rica en vitamina C, potasio, calcio, fósforo y fibra. Como el resto de las crucíferas, contiene en su composición sustancias fitoquímicas que le confieren propiedades protectoras frente al cáncer. El consumo de vegetales del género “brassica” se ha asociado con un menor riesgo de sufrir cáncer de pulmón, próstata, mama, útero, endometrio y de tumores relacionados con el tracto gastrointestinal. También contiene flavonoides, entre los que destacan los antocianos, cuyo componente más abundante es la cianidina, que confiere el color morado a la lombarda, y la quercetina, que actúa como antiinflamatorio y que también parece disminuir el crecimiento de algunos tipos de cáncer.

Elaboración de la crema

Esta es una receta sencilla. Lo primero que vamos a hacer es cocer las remolachas. Las ponemos una cazuela con agua a hervir y las cocemos hasta que comprobemos que las pinchamos con un cuchillo y las atravesamos sin problema. En ese momento las sacamos del agua, las pelamos y las cortamos en trozos. Podríamos utilizar también para esta receta remolachas ya peladas que encontramos en las tiendas.

Por otro lado, vamos picando la cebolla, el ajo y la col lombarda en tiras finas. Usamos cebolla roja o morada para potenciar aún más el color de nuestra crema con los mismos tonos de la remolacha y la lombarda. La patata vamos a pelarla y a cortarla en trozos pequeños. Ponemos una cazuela al fuego con un poco de aceite de oliva y añadimos la cebolla. Vamos a pocharla durante quince minutos, moviendo de vez en cuando. Pasado ese tiempo añadimos el ajo y la lombarda y salteamos cinco o seis minutos más. Llega el momento de añadir los trocitos de patata, que salteamos también un par de minutos. Cubrimos con el caldo y dejamos cocer a fuego suave unos doce minutos. Por último, le toca el turno a la remolacha, que ya la hemos cocido aparte. La incorporamos a la cazuela y cocinamos otros cinco minutos.

Añadimos todo el contenido de la cazuela a un vaso de una batidora o de un robot de cocina. Ponemos punto de sal y trituramos al menos tres minutos a máxima potencia. En este momento vamos a comprobar la textura de nuestra crema. Si la queremos un poco más cremosa podemos añadir un poco de nata, hasta dejarla a nuestro gusto. Comprobamos punto de sal y, para terminar la crema, trituramos durante un minuto más a velocidad media incorporando a goteo o a hilo 20 ml de aceite de oliva virgen extra, que emulsionamos con nuestra crema para obtener mayor cremosidad todavía.

Pelamos los langostinos y ponemos una sartén a fuego alto con unas gotas de aceite. Marcamos los langostinos unos segundos por cada lado a fuego fuerte y los pinchamos en una brocheta. Los ponemos punto de sal.

Emplatamos nuestra crema en un plato hondo o en un cuenco, añadimos unos brotes al gusto, un chorrito de aceite de oliva virgen extra y espolvoreamos unas semillas de sésamo negro sobre la crema. Colocamos la brocheta sobre la crema apoyándola en los bordes de nuestro plato.

Ingredientes

  • 8 langostinos
  • 8 brochetas
  • 2 remolachas medianas
  • ½ lombarda
  • 1 cebolla morada
  • 1 diente de ajo
  • 1 patata mediana
  • 750 ml de caldo de verduras
  • 200 ml de nata (opcional)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta al gusto
  • Brotes para decorar
  • Semillas de sésamo negras para decorar

 

A tener en cuenta

  • Tiempo total de preparación: 55 minutos
  • Tiempo de cocinado: 45 minutos
  • Raciones: 4
  • Tipología de receta: vegetales
  • Coste: 15 €

Puedes ver esta receta en nuestra sección Cocino Divino de El Mundo de Valladolid

Comparte

Recetas Relacionadas