Berenjenas rellenas gratinadas

El invierno es plena temporada de berenjenas, un producto muy agradecido en la cocina como componente de una guarnición o como plato en sí mismo. Hoy les proponemos uno de esos platos sencillos y muy sabrosos, que gustan a todos y que ayudan a incorporar verduras en nuestra dieta.

Preparamos las berenjenas

Las berenjenas tienden a oxidarse con bastante rapidez en el momento en el que las abrimos. Por eso vamos a intentar prepararlas de la forma más ágil que podamos. Necesitamos vaciarlas de su pulpa, que nos servirá para el relleno, y reservar toda la zona exterior, que utilizaremos a modo de cuenco para poner todo el relleno dentro.

Para hacerlo, ponemos la berenjena sobre una tabla, la sujetamos bien con una mano para evitar que ruede, y la cortamos a lo largo por la mitad, de un extremo hacia el otro, procurando que nos queden las dos mitades lo más igual posible. A continuación, con la punta del cuchillo, y con mucho cuidado para no perforar la piel de la berenjena, marcamos ligeramente todo el contorno de la carne de la berenjena de cada una de las mitades. Esto nos ayudará a sacar y vaciar toda su pulpa, operación que realizaremos ayudándonos de una cuchara. Con cuidado, vamos metiendo la cuchara en la pulpa de la berenjena y la vamos sacando, para vaciarla. Cuando tenemos buena parte de la pulpa fuera, raspamos bien con la cuchara para intentar extraer lo máximo posible, dejando siempre un poco junto a la piel para que posteriormente no se quiebre y se abra, pero con unos milímetros es suficiente.

Vamos a guardar nuestras barquitas de berenjena en la nevera para intentar que oxiden lo menos posible durante el resto del proceso de elaboración del plato y picaremos bien fina toda la pulpa. Si queremos, podemos picarla con un robot de cocina, pero tan sólo unos pocos segundos, para que no quede completamente triturada y pastosa. Reservamos esta picada de berenjena.

El sofrito para el relleno

Vamos con el sofrito, al que le vamos a dar una cierta intensidad de sabor. Para ello, picamos la cebolleta, los ajos y el puerro bien finos. Ponemos una cazuela a fuego medio, añadimos el aceite de oliva e incorporamos la cebolleta picada. Vamos a pocharla durante quince minutos, removiendo de vez en cuando. Queremos que adquiera tonos tostados y que acabe agarrándose un poco al fondo de la cazuela. Soltaremos todos esos agarrados con una espátula e incorporamos los ajos y el puerro picados, para saltearlos otros diez minutos junto con la cebolla.

Al cabo de este tiempo llega el momento de incorporar al sofrito la berenjena picada. Vamos a dejarla cocinar durante veinte minutos, removiendo de vez en cuando. Llega el momento de añadir el cado de pollo, o agua si no tenemos caldo, subir un poco el fuego y dejar que cueza junto al sofrito. En el momento en el que todo el líquido se haya evaporado y haya desaparecido, incorporamos la carne picada. Salpimentamos la carne y la integramos bien con el sofrito. En este momento conviene ponerle una tapadera para ayudar a que se cocine bien, pero cada dos o tres minutos destaparemos y removeremos la carne, para asegurarnos que se integra bien con el sofrito y que se cocina bien.

A los diez minutos tendremos la carne lista. Añadimos la salsa valentina y la salsa de tomate, integramos bien y dejamos cocinar otros diez minutos, ahora ya sin la tapadera, para que el agua del tomate vaya evaporando y quede en la cazuela toda la concentración de sabor. Cuando comprobamos que nuestro sofrito de carne ya no tiene exceso de humedad, podemos apagar el fuego, no sin antes comprobar el punto de sal y ajustarlo a nuestro gusto.

Montaje y horneado

Precalentamos el horno a 200 grados. Cuando lo tenemos listo, ponemos las barquitas de berenjenas sobre una placa de horno con la piel hacia abajo. Ponemos sobre cada una de ellas una pizca de sal, de pimienta y de aceite y las metemos al horno. Vamos a hacer un horneado previo sólo con las pieles de las berenjenas, para que ablanden un poco. Cuando comamos este plato tendremos dos opciones: que las barcas de berenjena actúen sólo como plato y comernos únicamente el relleno, o comernos todo, relleno y barca de berenjena. Es probable que los niños prefieran comer sólo el relleno, pero yo prefiero comerlo todo, porque me parece una pena desperdiciar toda esa parte de la berenjena. Pero para poder comerlo todo, tenemos que hacer este horneado previo de las pieles de diez minutos antes de rellenarlas.

Tras ese tiempo sacamos la bandeja y ponemos el horno en modo gratinado a 230 grados. Rellenamos cada mitad de berenjena con el relleno y ponemos el queso rallado por encima. Metemos en la parte alta del horno y, cuando veamos que el queso está gratinado, nuestras berenjenas rellenas están listas para comer.

Ingredientes

  • 3 berenjenas
  • 750 gr carne picada de ternera
  • 1 cebolleta
  • 2 dientes de ajo
  • Medio puerro
  • 200 gr salta tomate
  • 15 gr salsa valentina
  • 150 ml caldo de pollo
  • 30 ml aceite oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta negra
  • 200 gr queso rallado fundente

Puedes ver esta receta en nuestra sección Cocino Divino de El Mundo de Valladolid

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