Asado de solomillo de cerdo con alcachofas y patatas

Receta con una elaboración diferente para cada uno de sus ingredientes principales y dos o tres cocciones diferentes para cada uno de ellos. Pero receta sencilla, ya verán. Económica y nutritiva, con ella les proponemos empezar a utilizar ingredientes de temporada, como es el caso de la alcachofa.

Patatas a la soja

Necesitaremos tres patatas medianas o unas cuantas más si preferimos utilizar patatas más pequeñas. No las vamos a quitar la piel, así que las lavaremos bien debajo del grifo. Las secamos con papel de cocina y las cortamos en rodajas como de medio centímetro. Las ponemos punto de sal.

En una sartén ponemos un par de cucharadas de aceite de oliva virgen extra, damos fuego medio y disponemos todas las patatas de forma que no queden amontonadas, sino que todas toquen el fondo de la sartén. Vamos a freír las patatas unos tres minutos por cada lado, para que adquieran en su superficie un ligero tostado. Cuando lo tenemos, incorporamos por encima de las patatas la salsa de soja, que se deslizará hacia el fondo de la sartén y empezará a caramelizar las patatas. Cuando observemos que la soja ya ha desaparecido vamos a verter agua sobre las patatas. Vamos a echar el agua suficiente como para cubrir las patatas hasta la mitad, no más, y vamos a darle un poco más de intensidad al fuego para que se nos cocinen. De esta forma, estaremos haciendo una doble cocción: primero hemos marcado y ya cocinado ligeramente y ahora estamos cociendo. Cuando prácticamente desaparezca el agua, las patatas estarán casi en su punto, ya que las patatas llevan una tercera cocción en el horno que va a terminar de cocinarlas. Apagamos el fuego y las dejamos reposar en la sartén junto con ese poco líquido.

Preparamos las alcachofas

Las alcachofas también llevan una doble cocción: primero irán cocinadas en agua y después marcadas en sartén. Lo primero es limpiarlas. Para ello, ponemos una cazuela con agua y sal a cocer. Retiramos con las manos las primeras hojas a cada alcachofa, que son las más duras y no son agradables de comer. Cortamos también un poco la parte superior de todas ellas y las pelamos el tallo un poco, dejando la parte central, que es muy sabrosa, con un cuchillo pequeño o una puntilla pequeña. Conviene hacer esta operación de limpieza de alcachofas lo más rápido posible, para evitar la oxidación. Hay costumbres como, según se van limpiando, sumergirlas en agua fría con limón o perejil. Si quieren pueden hacerlo, pero siempre adquieren algo de sabor a estos ingredientes. Si únicamente vamos a limpiar cuatro alcachofas, yo prefiero hacerlo rápido y no condicionarlas en sabor.

Cuando están limpias, las ponemos dentro del agua hirviendo, tapamos y las dejamos cocer veinte minutos. Apagamos el fuego y las dejamos templar o enfriar dentro del propia agua en el que se han cocido. Finalmente, las sacamos, escurrimos y secamos bien, las cortamos por la mitad y las ponemos punto de sal. En una sartén ponemos unas gotas de aceite, fuego fuerte y marcamos las mitades de alcachofas por la parte plana hasta que adquieran tostado, unos dos minutos será más que suficiente. Reservamos.

El solomillo de cerdo

Vamos a utilizar la pieza entera, sin cortarla. Los solomillos de cerdo suelen venir bastante limpios de grasa. Comprobamos la pieza y, si no fuera así, retiramos el exceso de grasa que pueda tener con un cuchillo. A continuación, salpimentamos bien el solomillo por todo su exterior. Ponemos una sartén o una plancha amplias y grandes a fuego fuerte, incorporamos un poco de aceite de oliva en la zona donde vamos a poner el solomillo y lo ponemos sobre la sartén. Vamos a marcarlo o a dorarlo de la forma más rápida posible por todo su contorno. Para ello, lo ponemos bien estirado sobre la sartén y no lo movemos, lo dejamos ahí un minuto y medio. Le damos la vuelta y hacemos la misma operación, Y así por los otros dos laterales. Para sellar la carne es necesario no darle muchas vueltas y dejar que se dore por cada lado sin moverla.

Vamos al horno

Precalentamos el horno a 170 grados. En una bandeja de horno ponemos en el centro el solomillo marcado. Custodiándolo, en sus laterales, disponemos las patatas ligeramente montadas una sobre otra. Vertemos sobre el solomillo en caldo que aún tenemos en la sartén de las patatas, el vino y el caldo. Metemos en el horno y dejamos quince minutos. Abrimos, colocamos en la bandeja también las alcachofas y horneamos cuatro minutos más. Dejamos reposar cinco minutos para que la carne concentre jugos y a comer.

Ingredientes:

  • 3 patatas medianas
  • 25 ml salsa de soja
  • 4 alcachofas
  • 1 solomillo de cerdo
  • Sal y pimienta
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 30 ml vino blanco
  • 30 ml caldo de carne o agua

Puedes ver esta receta en nuestra sección Cocino Divino de El Mundo de Valladolid

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