Pimientacos del piquillo con ensaladilla vegetal

A quien le gusten los pimientos y además quiera comer bien sano, no puede dejar de hacer este pedazo de elaboración que no nos lleva mucho tiempo. Hoy le metemos mano a los pimientos del piquillo, pimientos de origen navarro que tienen en Lodosa su denominación de origen protegida.

Lo habitual es rellenar los piquillos de bacalao o de algún tipo de masa, pero hoy proponemos un relleno diferente, una ensaladilla vegetal. Ah, y una consideración inicial sobre los piquillos antes de meternos con la receta: conviene cocinarlos un poco. Me explico. Por supuesto que estos pimientos se pueden comer tal cual salen del bote porque están asados y preparados, pero es una idea bastante buena completarles la cocción dándoles un pequeño confitado. Ya sea para rellenarles, para una ensalada, como acompañamiento para una carne, a los pimientos del piquillo les cambia la vida si los sacamos del bote y les damos un confitado, así que vamos a ello.

Ingredientes:

1 bote de pimientos del piquillo

2 patatas medianas

1 zanahoria

4 arbolitos de coliflor

4 arbolitos de brócoli

5 pepinillos pequeños encurtidos

10 alcaparras encurtidas

2 huevos

200 ml aceite girasol

10 ml aceite oliva virgen extra

Unas gotas de limón

100 ml nata cocinar

Pizca de sal

 

Preparación:

Lo primero que vamos a hacer es cocer la verdura y uno de los huevos. Vamos a lavar las patatas y las ponemos a cocer enteras y con piel en una cazuela cubiertas de agua, unos 20-25 minutos, dependiendo del tamaño de la patata: cuando pinchemos una patata con la punta de un cuchillo y se escurra al levantar, estará lista. En otra cazuela vamos a poner a cocer las zanahorias peladas y los ramilletes de brócoli y de coliflor. En un restaurante, lo normal sería cocerlo todo por separado, pero, como estamos en casa, no vamos a andar montando una cacharrería del carajo para cocer unas verduritas. A lo que íbamos, cubrimos de agua estas verduras y a cocer, aquí con 8 minutos nos va a valer. En un cacito ponemos también a cocer durante 10 minutos desde que empieza el hervor, uno de los huevos, que posteriormente pelaremos al sacarlo de la cocción.

Mientras se va cociendo todo esto vamos a aprovechar para darle caña al resto de las preparaciones. Abrimos la lata y sacamos los pimientos, reservamos todo el jugo y apartamos uno de los pimientos. El resto de los pimientos los colocamos uno al lado del otro en una sartén con el aceite de oliva virgen extra y ponemos a fuego suave, que se vayan confitando. Cuando hayan pasado cinco minutos, echamos a la sartén casi todo el jugo de pimientos que habíamos reservado y dejamos a fuego suave hasta que evapore todo el líquido de la sartén, momento en el que apagamos el fuego y dejamos enfriar ahí mismo.

Con el resto del jugo, la nata y el pimiento que habíamos apartado, vamos a hacer una pequeña salsa de pimientos para napar luego nuestra elaboración. Para ello, trituramos estos ingredientes, ponemos a punto de sal y pasamos esta salsa a una sartén, que ponemos a fuego medio, y lo dejamos reducir cinco minutos para que gane en sabor y adquiera espesor.

Con la salsa lista, los pimientos confitados y perdiendo temperatura, nos queda resolver una mayonesa. Con el aceite de girasol, un huevo, unas gotas de limón y una pizca de sal, montamos una mayonesa. Ya saben, todo al vaso, brazo batidor metido en el vaso abajo del todo y, sin mover, le damos caña sin mover en unos 20 segundos. A partir de ahí vamos inclinando y subiendo poco a poco la batidora hacia arriba para que vaya entrando más aceite en la parte ya emulsionada y se pueda completar esa emulsión. Y listo, mayonesa al canto. Si ven que no sale, a probar otra vez, no desesperen, nadie nace enseñado.

Vamos a picar lo de la ensaladilla vegetal. Los pepinillos y las alcaparras los picamos bien finito, rallamos el huevo cocino y vamos poniendo todo esto en un bol. Escurrimos bien la coliflor, el brócoli y la zanahoria y picamos todo también bastante finito. Las patatas vamos a pelarlas, las cortamos por la mitad, las aplastamos completamente ayudándonos de un cuchillo cebollero y las picamos un poquito, para que queden bastante trituradas (lo de la ensaladilla en la que los ingredientes son todos como cubitos cuadrados tuvo su momento de esplendor en el siglo pasado, pero pasó ya a la historia a finales de los 90. Háganme caso y verán la diferencia). Por último, a toda esta picada que tenemos en el bol, le vamos agregando poco a poco la mayonesa e integrándola, hasta dejarla a nuestro gusto de cremosidad.

Llega el momento en el que tenemos que ponerle más cariño, el llenado de los pimientos. Al confitarlos, van a estar mil veces más ricos, pero también más delicados, así que los cogemos con cuidado y vamos rellenándolos de ensaladilla con una cucharilla. Por último, y una vez colocados en el plato, los salseamos un poco por encima y, a disfrutarlos, porque cuando los prueben gritarán a los cuatro vientos eso de…¡yo cocino divino!

Puedes ver esta receta en nuestra sección Cocino Divino de El Mundo de Valladolid

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