Más suave o con mayor intensidad a queso, más tierna o más cuajada, con una base crujiente o sin ella. Les hablamos aquí de todas estas cuestiones que envuelven siempre a las recetas de las tartas de queso al horno y les damos las claves para que queden a su gusto.
Los quesos y la intensidad de la tarta
En los tipos de quesos que utilicemos para esta tarta, la intensidad, combinaciones y cantidades que usemos de cada uno de ellos está una de las grandes cuestiones de esta tarta. De todo esto dependerá el resultado final…tarta con sabor a queso más suave y neutro, con un poco más de intensidad y sabores diferentes, con cierto punto agresivo de sabor a quesos más profundos. Por eso en los ingredientes verán que pongo que utilizaremos unos 520 gramos de quesos en total, o hasta 550 gr podemos llegar. Y ahora vamos con las diferencias y cómo actuar en cada caso.
Es sencillo. Hay que usar esos 520 gr de queso en total, pero podemos incorporar los quesos y cantidades en función de nuestros gustos e intentando compensar y ajustar sabores. Por eso hacer esta tarta es divertido, porque pueden ir haciendo distintas pruebas a lo largo del tiempo utilizando distintos quesos y en diferentes proporciones, hasta que encuentren la que más les convence o se adapta a sus gustos. Conviene utilizar quesos que sean fundentes, eso sí, quesos tipo crema o que puedan deshacerse bien. Si queremos incluir un porcentaje de alguno que no tenga estas características, lo incorporaremos rallado.
Si les gustan estas tartas de queso, pero son de sabores suaves en lo que respecta al queso, pueden utilizar directamente los 520 gramos de queso crema de untar. Pero si les gusta un poco más de marcha y de matices, les aconsejo incorporar más quesos que abran el paladar a diferentes sabores en un solo bocado. Pueden dividir el total de queso en 200, 200, 100 y 20 gramos. Si hacemos esto, podemos utilizar sólo 200 gramos de queso tipo crema de untar y con el resto ir jugando un poco: otros 200 gramos de queso tipo Mascarpone, Ricotta, Cañarejal crema, Torta del Casar, etc; para otros 100 gramos podemos utilizar queso tipo Emmental, Brie o Cammenbert; y rematar dándole un punto ligeramente picantillo con quesos más fuertes, tipo Valdeón, Azul, Cabrales, Roquefort. Lo que no saldrá bien será, por ejemplo, utilizar sólo quesos de estos últimos, porque tendrá tanta intensidad que será difícil de comer. Pero, por lo demás, les aconsejo ir haciendo pruebas porque, les he mencionado estos quesos, pero hay muchos más que pueden utilizarse.
¿Base crujiente sí o no?
Esta es otra de las cuestiones con diversidad de opiniones. Cuando de comer se trata yo suelo ser de la misma opinión con casi todo… ¡hagan lo que más les guste! Es cierto que esta base, que suele ser de galletas, es más habitual en las tartas de queso frías que se hacen con gelatinas y se meten en la nevera a cuajar. A mí, para estas tartas al horno, no me gusta base crujiente. Pero por una razón: quiero que sepa fundamentalmente a queso y ponerle una base de galleta va a aportar un dulzor que no quiero.
Pero si les gusta con una base de galletas, pues es tan sencillo como triturar una buena cantidad de galletas y mezclarlas con mantequilla que habremos derretido previamente. Con esto hacemos una masa que ponemos en la base del molde de la tarta, no más de medio centímetro de grosor, achuchando un poco esta pasta de galleta hacia el fondo con una cuchara para que quede lo más compacta posible. Y, sobre esta base de galleta y mantequilla, pondremos la mezcla de nuestra tarta.
¿Compacta o tierna?
Esta es otra de las grandes cuestiones a decidir a la hora de hacer esta tarta, si queremos que nos quede más compacta o si nos gusta que quede más melosa, más tierna, que el centro de la misma llegue incluso a derretirse al cortarla. Esto es tan fácil como darle sólo 30 minutos de horno o llevarla hasta los 45 minutos. Aquí también lo mejor es ir probando hasta que encontremos nuestro punto.
Elaboración
Tan sencillo como rápido. Precalentamos horno a 180 grados. En un bol batimos bien los huevos con el azúcar hasta que aclare. Incorporamos la nata, los quesos y una cucharada rasa de harina (si vamos a querer una tarta bien tierna nos la podemos ahorrar) y batimos todo bien. En un molde desmontable ponemos papel de horno y añadimos la masa. Al horno, sin abrir en ningún momento, 30 o 40 minutos, dependiendo del punto en el que queramos el interior, si más cuajado o más líquido. Sacamos y dejamos enfriar antes de desmoldar y quitar el papel.
Ingredientes:
- 520 gr de quesos en total (Leer en esta receta lo que se explica sobre los quesos a utilizar)
- 4 huevos
- 200 gr azúcar
- 250 ml nata
- 1 cucharada de harina de trigo o maíz
Puedes ver esta receta en nuestra sección Cocino Divino de El Mundo de Valladolid
